Las fotos del iPhone no se abren en Windows
No están rotas, y la otra persona no ha hecho nada mal: tu iPhone guarda en HEIC y no todo el mundo entiende ese formato. Los tres caminos, y lo que se pierde en cada uno.
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Mandas unas fotos desde el iPhone, la otra persona las abre en su Windows y le sale un error. O las sube a un formulario y el formulario las rechaza. Las fotos están bien, el iPhone está bien y la otra persona no ha hecho nada mal.
Lo que pasa es que tu iPhone no guarda las fotos en JPG. Las guarda en HEIC, y ese formato no lo entiende todo el mundo.
Qué es HEIC y por qué lo usa Apple
HEIC es el nombre del archivo; el formato por dentro se llama HEIF. Apple lo activó por defecto a partir del iPhone 7 y lo hizo por una razón sencilla: ocupa aproximadamente la mitad que un JPG con la misma calidad visual. En la documentación de Apple se explica así:
«HEIF y HEVC ofrecen mejor compresión que los formatos antiguos, usan menos espacio de almacenamiento en tus dispositivos y en Fotos de iCloud, y conservan la misma calidad visual.»
Para Apple es una decisión razonable: sus usuarios hacen miles de fotos y el almacenamiento se paga. El problema aparece cuando la foto sale del mundo de Apple.
Tienes cuatro caminos, y conviene saber cuál te toca
1. Que el iPhone deje de hacerlas así, a partir de ahora
Es el arreglo definitivo, y también el que solo sirve hacia delante: no toca ninguna de las fotos que ya tienes.
En el iPhone: Ajustes → Cámara → Formatos → Más compatible. Con eso, las fotos que hagas a partir de ese momento salen en JPG y los vídeos en H.264.
A cambio ocupan casi el doble. Si vas justo de espacio o haces muchas fotos, piénsalo; si te pasa esto a menudo y el espacio no es problema, cámbialo y olvídate.
Un detalle de la documentación de Apple que evita un rato de búsqueda inútil: ese ajuste solo aparece en dispositivos que pueden capturar en HEIF, es decir iPhone 7 en adelante y los iPad equivalentes. Si no lo encuentras en tu modelo, es que tu modelo no hace HEIC y tu problema es otro.
2. Compartirlas de una forma que las convierta sola
A veces iOS convierte al vuelo sin que se lo pidas. Apple lo documenta, y también documenta por qué es impredecible:
«Al compartir por métodos distintos de Fotos de iCloud, el contenido podría compartirse automáticamente en un formato más compatible, como JPEG o H.264.»
Fíjate en el podría. Depende de por dónde compartas y de lo que el otro extremo sepa recibir, y eso significa que unas veces llega en JPG y otras en HEIC sin que cambies nada. Sirve para salir del paso; no sirve cuando necesitas estar seguro.
3. Convertir las que ya tienes
Es lo que hace falta en el caso más común: las fotos ya están hechas, son de hace meses y hay que mandarlas hoy.
Para eso está el conversor de imágenes: sueltas los HEIC, eliges JPG y los descargas. Acepta varios a la vez.
Y aquí hay algo que merece la pena decir en voz alta, porque en las fotos personales importa más que en cualquier otro archivo: tus fotos no se suben a ningún servidor. La conversión ocurre dentro de tu navegador, en tu propio equipo. No pasan por nosotros ni por nadie, y no hay ninguna copia que borrar después en ninguna parte.
4. Que el Windows del otro aprenda a abrirlos
Si el problema no es tuyo sino de quien recibe las fotos, hay una opción que no pasa por convertir nada: que su Windows entienda HEIC. Microsoft publica la extensión que hace falta, y con ella el visor de fotos los abre como cualquier otra imagen.
Con dos advertencias que conviene dar antes de que alguien pierda la tarde:
- Hacen falta dos extensiones, no una. La de imágenes HEIF necesita además la de vídeo HEVC para poder descodificar la foto, aunque no vayas a ver ningún vídeo. Instalando solo la primera, sigue sin abrirse.
- A bastante gente no le acaba de funcionar. El foro de soporte de Microsoft está lleno de hilos de usuarios que las instalaron y siguen sin poder abrir sus HEIC. No es un caso aislado, así que no cuentes con este camino si tienes prisa.
Y si el ordenador es del trabajo, probablemente no puedas: las extensiones solo se distribuyen por la Microsoft Store, y en muchas empresas la Store está bloqueada. Ahí convertir el archivo es la única salida.
Qué formato elegir al convertir
- JPG en el 95 % de los casos. Es lo que espera cualquier formulario, cualquier impresora y cualquier persona.
- PNG solo si la vas a editar después y no quieres perder nada por el camino, o si necesitas transparencia. Pesará bastante más.
- PDF si lo que te piden es «un documento» y no «una imagen»: pasaportes, justificantes, recetas. Eso lo hace imágenes a PDF, que además te junta varias en un solo archivo.
Si lo que te preocupa es el peso y no el formato, la comparación entre JPG, PNG y WebP está medida con números reales en este otro artículo.
Lo que se pierde al convertir, y que nadie avisa
Un HEIC puede llevar dentro bastante más que una imagen. Al pasarlo a JPG te quedas solo con la foto:
- Live Photo: el trocito de vídeo con sonido desaparece. Queda el fotograma fijo.
- Modo retrato: el mapa de profundidad se va, y con él la posibilidad de reajustar el desenfoque más tarde. El desenfoque que ya se veía se queda, porque está pintado en la imagen.
- Ediciones reversibles: los recortes y filtros que en Fotos se podían deshacer pasan a ser definitivos.
- HDR: el rango de brillo se aplana al que admite un JPG normal.
Nada de esto importa si la foto es para mandarla por correo o subirla a un trámite. Importa si es la única copia que tienes de ese momento. Convierte una copia, no el original.
Y una cosa que sí se conserva, aunque preferirías que no
La conversión a JPG mantiene los metadatos EXIF, y ahí dentro suele ir la ubicación GPS exacta de donde hiciste la foto, con la fecha y el modelo del móvil.
Para una foto de vacaciones da igual. Para una foto hecha en tu casa que vas a publicar en una web de compraventa, no da igual en absoluto: estás publicando tu dirección sin saberlo. Lo contamos con un caso real en este artículo, y se quita en un momento con limpiar metadatos.
Resumen
- No están rotas: son HEIC, el formato de Apple desde el iPhone 7.
- Para que dejen de salir así: Ajustes → Cámara → Formatos → Más compatible. Solo afecta a las futuras.
- Para las que ya tienes: conviértelas a JPG, sin que salgan de tu equipo.
- Convierte una copia si la foto lleva Live Photo, retrato o ediciones que quieras conservar.
- Si la vas a publicar, quítale antes la ubicación.