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Graba etiquetas NFC sin instalar nada
Acercas la etiqueta al móvil y queda grabada, desde esta misma página: no hace falta instalar ninguna aplicación. También te enseña lo que una etiqueta tiene dentro —que es lo que resuelve casi todos los «no me funciona»— y te avisa antes de grabar si el contenido no le cabe.
Aquí tienes los cuatro pasos completos: qué etiqueta comprar antes de gastar el dinero, grabarla y comprobarla en esta página, y el kit de reseñas de Google si lo que quieres es que tus clientes te dejen estrellas al acercar el móvil.
1. Qué quieres grabar
Es la opción más compatible: la abren igual un iPhone y un Android. Tu carta, tu página de reseñas de Google, tu Instagram o tu web.
La dirección y el cargo son los campos que más ocupan. Si la ficha no te cabe en la etiqueta, empieza quitando estos dos.
Al acercar el móvil se abre la conversación contigo con ese texto puesto. La persona solo tiene que pulsar enviar.
Al acercar el móvil se abre el marcador con tu número puesto.
Tal y como aparece al buscar redes. Distingue mayúsculas de minúsculas.
Se escribe dentro de la etiqueta, así que quien la acerque entra sin teclearla. Piensa dónde la pegas: cualquiera que alcance la etiqueta puede conectarse.
Pon también el QR, no solo la etiqueta
Al acercar el móvil se abre el correo con tu dirección puesta, y el asunto y el mensaje ya escritos si los rellenas. El prefijo mailto: ocupa un solo byte en la etiqueta, así que sale casi gratis.
Se abre la aplicación de mensajes con el número y el texto puestos; la persona solo pulsa enviar. Útil para dar de alta en un servicio con una palabra clave.
Al acercar el móvil se abre el mapa en ese punto. Puedes escribir la dirección tal cual, o las coordenadas separadas por coma con el punto decimal: -33.4372, -70.6506. Si usas la coma como decimal no se puede saber dónde acaba la latitud, así que en ese caso se manda como dirección.
Texto sin más. Útil para etiquetar cajas, equipos o material de inventario.
2. Comprueba que cabe
Tu contenido ocupa en la etiqueta, contando el envoltorio que necesita el formato NDEF.
Ver las tres etiquetas
3. Acerca la etiqueta
Este navegador no graba etiquetas, pero ya tienes el contenido hecho.
Grabar por NFC desde una web solo lo permiten Chrome, Opera y Samsung Internet en Android. Lo que has preparado aquí sirve igual; solo hay que llevarlo a un móvil que pueda.
- Abre esta misma página en un Android. Copia el enlace y mándatelo por WhatsApp o por correo.
- O grábalo con una aplicación. Copia el contenido de abajo y pégalo en NFC Tools, que es gratis y está en Android y en iPhone.
Si vas a grabar desde otro móvil o con una aplicación, copia el contenido desde aquí y pégalo allí.
Guárdalo para repetirlo
Si vas a grabar esto mismo más veces —o algo parecido— guárdalo aquí y lo recuperas de un toque. Se guarda solo en este navegador y no sale de tu dispositivo, así que no hace falta cuenta, pero tampoco pasa a otro móvil. Si guardas una red wifi, su contraseña se guarda aquí también.
Mira qué hay dentro
Antes de dar una etiqueta por rota, léela. Casi siempre está bien y el problema es otro.
Por qué puede no estar funcionando
Esto lo hemos mirado en tu navegador ahora mismo. Va de lo más probable a lo menos.
Si sigues sin sacarlo, en la guía completa de diagnóstico están los casos raros.
1. Qué va en cada etiqueta
Pégala tal cual desde una hoja de cálculo. La primera línea va a la primera etiqueta.
Donde pongas {n} irá el número.
2. Comprueba el lote
3. Empieza
Con esto marcado no se puede grabar dos veces la misma etiqueta por descuido, que es lo que estropea un lote entero. Si tu móvil no lo admite, se pasa solo a confirmar una a una.
Etiqueta 1
—
0 de 0 grabadas
Lo que llevas grabado
Qué dirección fue a qué chip, con su número de serie. Guárdalo: es la única forma de saberlo después.
Cómo grabar una etiqueta
Elige qué va dentro
Un enlace, tu ficha de contacto, tu WhatsApp, un teléfono o un texto suelto.
Mira si cabe
Te decimos cuántos bytes ocupa y en qué chip entra, antes de que lo intentes.
Acerca la etiqueta
Pulsa grabar y apoya la etiqueta en la parte de atrás del móvil un par de segundos.
Lo que necesitas saber antes de comprar etiquetas
Una etiqueta NFC tiene muy poca memoria
Es la sorpresa que se lleva casi todo el mundo. No hablamos de megas: hablamos de cientos de bytes. Los tres chips que se venden en la práctica son de la familia NTAG de NXP, y la diferencia entre ellos es solo cuánto guardan:
- NTAG213 — 144 bytes. El de las pegatinas y los llaveros baratos. Da para un enlace corto y poco más.
- NTAG215 — 504 bytes. El habitual en tarjetas de visita. Aquí sí entra una ficha de contacto completa.
- NTAG216 — 888 bytes. Solo hace falta para fichas muy largas o para grabar varias cosas a la vez.
Una ficha de contacto con nombre, empresa, cargo, teléfono, correo, web y dirección ronda los 280 bytes. Es decir: no cabe en la etiqueta más vendida, y no te enteras hasta que la aplicación te da un error que no explica nada. Por eso esta página te lo calcula mientras escribes.
Por qué un enlace ocupa menos de lo que parece
El formato NDEF, que es el que entienden todos los móviles, guarda las direcciones web con un truco: en vez de escribir https:// letra a letra, usa un solo byte que significa «aquí va https://». Lo mismo con http://, tel: y mailto:. Son ocho caracteres que se convierten en uno, y cuando tu presupuesto total son 144 bytes, eso se nota.
Ficha de contacto o enlace: cuál conviene
Depende de a quién le vayas a dar la tarjeta.
La ficha de contacto tiene una ventaja real: funciona sin conexión a internet, y al acercar el móvil salta directamente la pantalla de guardar contacto. Su problema es que los iPhone no la leen de forma fiable cuando está escrita en crudo en la etiqueta.
El enlace lo abre cualquier móvil, sin excepciones. Si vas a repartir tarjetas y no sabes qué teléfono tendrá cada persona, es la opción segura: apunta a tu web, a tu perfil o a una página de contacto. Y de paso puedes cambiar lo que hay en esa página sin tener que volver a grabar las tarjetas.
NFC y código QR no compiten: se complementan
El NFC se activa con acercar el móvil, sin abrir la cámara ni apuntar a nada; es más elegante y funciona en la oscuridad. A cambio necesita un chip físico que hay que comprar, y no todos los móviles lo llevan activado.
El código QR es gratis, se imprime en cualquier sitio, no caduca y lo lee cualquier cámara, pero exige que la otra persona saque el móvil y apunte. Lo que hace mucha gente con las tarjetas de visita es poner las dos cosas: el chip dentro y el QR impreso en el reverso, para quien tenga un móvil sin NFC. Si vas por ahí, mira antes la calculadora de impresión del generador de QR, que te dice si el código va a escanear al tamaño de una tarjeta.
Qué hacer si estás en un iPhone o en el ordenador
Grabar etiquetas desde una web solo lo permite la tecnología Web NFC, y solo existe en Chrome, Opera y Samsung Internet sobre Android. Safari no la admite. Aquí puedes preparar el contenido igualmente y copiarlo; para grabarlo tienes dos caminos:
- En iPhone, con una aplicación gratuita del estilo de NFC Tools. Ojo con un malentendido muy repetido: la app Atajos de Apple no graba la etiqueta. Su automatización de NFC se dispara leyendo el identificador único del chip, no lo que tenga escrito dentro, así que la etiqueta seguirá vacía y solo hará algo en ese iPhone concreto.
- En el ordenador hace falta un lector USB. Para una o dos etiquetas no compensa: es más rápido pedirle el móvil a alguien con Android.
Cuidado con el botón de bloquear
Muchas aplicaciones ofrecen «proteger» o «bloquear» la etiqueta después de grabarla, a veces con una casilla marcada de antemano. Conviene saber que eso es irreversible: el chip lleva un fusible de un solo uso, y una vez quemado la etiqueta se queda en solo lectura para siempre. No hay ningún comando, ninguna aplicación y ningún truco que lo deshaga.
Tiene sentido en una tarjeta que vas a repartir o en una etiqueta pegada en un sitio público, para que nadie te la reescriba. No lo tiene mientras estás probando, y desde luego no lo tiene con la casilla marcada por defecto.
Aquí también se puede bloquear, pero está dentro de «Leer y comprobar» y solo aparece después de haber leído la etiqueta. El motivo es simple: si vas a dejar algo grabado para el resto de su vida, lo mínimo es haber visto qué es.
Por qué a veces «no funciona» y casi nunca es la etiqueta
Cuando alguien dice que su etiqueta NFC no va, lo más probable es que el problema esté en el móvil, no en el chip. Por orden de frecuencia: el NFC apagado en los ajustes, la pantalla bloqueada (una etiqueta no responde con el móvil en el bolsillo), la etiqueta apoyada en la zona equivocada del móvil, una funda gruesa o con placa metálica, y por último la etiqueta pegada sobre metal, que la deja muda aunque esté perfecta.
Antes de comprar otra, léela: si el móvil la lee, la etiqueta está bien y el problema es lo que hay grabado dentro. Está contado con detalle en la guía de diagnóstico.
Grabar muchas de una vez
Si tienes que grabar cincuenta mesas de un restaurante, doscientas fichas de inventario o las tarjetas de todo un equipo, hacerlo de una en una escribiendo cada dirección a mano es media tarde perdida. En «Grabar en serie» pegas la lista, o defines un patrón con un número que va subiendo, y solo tienes que ir acercando etiquetas.
El detalle que importa: la herramienta mira el número de serie de cada chip antes de grabarlo, así que si dejas una etiqueta apoyada y arranca la siguiente, no la machaca; te avisa de que ya está hecha. Y al terminar te descargas un CSV con qué dirección fue a qué chip, que es la única forma de saberlo después de haberlas repartido.
Qué le pasa a tus datos
Nada sale de tu móvil. El contenido se compone en tu navegador y se escribe directamente en la etiqueta que acercas. Es lo mismo que hacemos con los documentos que firmas o con los metadatos de tus fotos: si el navegador puede hacerlo, no hay ninguna razón para mandarlo a un servidor. Y una ficha de contacto con tu teléfono y tu dirección es justo el tipo de dato que no conviene ir dejando por ahí.
Si te queda alguna duda
Hay cosas que no se arreglan pulsando un botón. Estas tres están contadas despacio y con sus fuentes:
- Mi etiqueta NFC no funciona — las diez causas reales, de la más probable a la menos. Casi nunca es la etiqueta.
- Qué se puede guardar dentro — los seis usos que caben de verdad, y las tres cosas que te han dicho que se puede y no se puede.
- Por qué una tarjeta NFC deja de funcionar sola — qué pasa cuando el enlace que hay dentro apunta al servidor de otro.
Preguntas frecuentes
¿Puedo grabar una etiqueta NFC desde el iPhone con esta página?
No, y no es una limitación nuestra. Escribir etiquetas desde una página web solo es posible con la tecnología Web NFC, que existe únicamente en Chrome, Opera y Samsung Internet sobre Android. Safari no la admite y Apple no la ha implementado. Desde un iPhone puedes preparar y medir el contenido aquí, y grabarlo con una aplicación gratuita como NFC Tools. La app Atajos de Apple NO sirve para esto: su automatización de NFC se dispara leyendo el identificador único del chip, no escribe nada en la etiqueta, y por eso solo funciona en ese mismo iPhone.
¿Qué etiqueta NFC tengo que comprar?
Depende de lo que vayas a grabar, y por eso esta página te lo calcula. Un enlace corto cabe de sobra en una NTAG213, que es la de las pegatinas baratas de 144 bytes. Una ficha de contacto completa ronda los 280 bytes y no cabe: necesitas una NTAG215 de 504 bytes, que es la que llevan las tarjetas de visita. La NTAG216, de 888 bytes, solo hace falta para fichas muy largas.
¿Es mejor grabar la ficha de contacto o un enlace?
Un enlace es más compatible. Los iPhone no leen de forma fiable una ficha vCard escrita directamente en la etiqueta, mientras que una dirección web la abren siempre. Si vas a repartir tarjetas y no sabes qué móvil tendrá cada persona, graba un enlace a tu web o a tu página de contacto. La ficha directa tiene la ventaja de funcionar sin conexión a internet.
¿Se puede volver a grabar una etiqueta NFC?
Sí, todas las veces que quieras, salvo que la hayas bloqueado. Grabar una etiqueta sobrescribe lo que tuviera antes. Ten cuidado con la función de bloqueo que ofrecen algunas aplicaciones: es irreversible y deja la etiqueta en solo lectura para siempre.
¿Se envían mis datos a algún servidor?
No. El contenido se compone dentro de tu navegador y se escribe directamente en la etiqueta que acercas al móvil. Ni tu teléfono, ni tu dirección, ni tu ficha de contacto pasan por ningún servidor nuestro, y no se guarda nada.
¿Por qué mi móvil no detecta la etiqueta?
Comprueba tres cosas: que el NFC esté activado en los ajustes del móvil, que estés acercando la etiqueta a la zona correcta (en la mayoría de los Android está en la parte de atrás, cerca de la cámara) y que la mantengas pegada un par de segundos sin moverla. Una funda muy gruesa o con placa metálica también puede impedirlo.
¿Qué diferencia hay entre un NFC y un código QR?
El NFC se activa acercando el móvil, sin abrir la cámara ni apuntar, pero necesita un chip físico que hay que comprar y un móvil que lo lleve. El código QR es gratis, se imprime en cualquier sitio y lo lee cualquier cámara, pero exige apuntar con ella. Para una tarjeta de visita muchos ponen las dos cosas: el chip dentro y el QR impreso detrás.
Para leer sobre esto
Lo que hemos aprendido construyendo esta herramienta, con las fuentes al pie.